Y ahora estoy aquí, con mi cuerpo, con mis manos que escriben aquí como si de una carrera se tratara. Pero hay algo muy importante que se me está olvidando, mi cabeza. Cómo dejarte atrás? Mi cabeza, mis locos pensamientos . Nunca he sabido controlarte bien, pero quizás, sólo quizás... ahora, somos un poco amigas, un poco confidentes. Quizás en este período de mi vida te he empezado a comprender y sabes? Creo que te he tomado cariño, creo que por fin te voy entendiendo y me gusta más de lo que debería. Quizás es a esto a lo que llaman equilibrio, pero yo no lo creo así. Me considero en una eterna búsqueda del equilibrio, yo no ando en búsqueda de la felicidad, creo que la felicidad la conforman un sinfín de momentos maravillosos y ahora mismo me considero una persona inmensamente feliz, porque día a día voy coleccionando momentos y vivencias que me hacen crecer día a día. Pero el equilibrio, el equilibrio, es algo hermoso y complejo. Creo que aún no he llegado a ese ansiado placer, pero estoy trabajando en ello. Lo hice de forma inconsciente y hasta ahora, no había pensado que en este momento... soy la persona que quiero ser. Claramente hay muchas cosas que superar, muchos fantasmas contra los cuáles aún estoy luchando, pero sé que voy por el camino correcto. Quizás nunca termine entenderte a la perfección, quizás nunca termine por conseguir la paz que ansío... pero mientras mis pies sigan plantados en este mundo que me vio nacer, nada ni nadie me impedirá seguir creciendo.