martes, 28 de febrero de 2012

Entonces, yo llegaría a ser la espada para que luche y el escudo que la proteja...
Lo sé, siempre estarás ahí.. lo quiera o no, siempre estarás ahí.
Pero ya aprendí a convivir con ello, creo que ya somos un poco amigos.. o por lo menos, ya podemos vernos las caras.
Sí, a ti te temí muchos años.. a ti te odié muchos años, pero estoy aquí, haciéndole frente a lo que venga.
Fuiste mi enemigo, mi peor amante, la sombra que siempre se hacía presente.
Una persona vacía, sin emociones aparentes.. ¿realmente, le pudiste haber llamado vida a todos esos años de soledad? ¿A todos esos años de odio y de amargura?. Sinceramente, no sé como sobreviviste tantos años. No sé, como sobreviviste a esas sonrisas cínicas, que te torturaban día a día. 
"Recuerdo, el ayer. Admiro mi presente y vislumbro mi futuro".

domingo, 26 de febrero de 2012

Debería.

Debería dejar de creer.
Debería dejar de amar.
Debería dejar de soñar.
Debería dejar de extrañar.
Debería dejar de sentir, quizás sólo unos minutos.
Debería dejar de darle explicaciones al mundo, recluirme en mi habitación.. cuál ermitaña y jamás salir, jamás afrontar la realidad, vivir en una burbuja.. llena de sueños, muchos aún por concretar.
Debería empezar a ser más egoísta, ser una bruja. (como esos estereotipos de mujeres, crueles y malvadas)
A veces.. es bueno ser un poco malvada, un poco perra, un poco egoísta, un poco no-sensible, un poco.. de todo eso que el mundo nos dice que no es correcto. Desafiar a una realidad o quizás a nuestro pasado.
Debería? Realmente, debería?.. aún es una pregunta, que no tiene respuesta... como muchas de las incógnitas de mi vida.

Un nuevo mañana

Un nuevo día.
Un nuevo mañana.
Un nuevo sol, que ilumina mis mañanas.
El comienzo de todo.. o tal vez, el principio de nada.
Nuevas alegrías y junto a ella, nuevos sufrimientos.
En fin. La vida es un proceso algo vertiginoso, algo complicado.. o quizás el tratar de vivir y no morir en el intento. Aún asi hay algo que he aprendido a través de los años... a punta de golpes y tropiezos, cabe mencionar.
Es que vale la pena estar vivos. No importa la forma, no importa cuantas caídas, no importa cuántas lágrimas o que sintamos dentro, desde lo más profundo de nuestro ser, que ya no podemos continuar, que ya no tenemos una razón fija para seguir vivos, propiamente tal. Si seguimos acá, es porque aún nos quedan muchas cosas por vivir.. yo busqué dentro de mi corazón y encontré una razón por la cuál luchar y creo que todos deberíamos encontrarla. Es justo y necesario